Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra vértigo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vértigo en el contexto de una oración.

Término vértigo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vértigo" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vértigo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Fue un momento, un momento de vértigo nada más.
  • Asomándose a ella, el vértigo y el horror se apoderaban de su alma.
  • Algunos chicos no se atrevían a asomarse allí, de miedo al vértigo.
  • Olmedo no podía aguantar más la horrible desazón, el asco y el vértigo que sentía.
  • Fué un vértigo esta carrera á través de la obscuridad, de la vegetación y del agua.
  • Las nubes corrían por el horizonte de una manera tan rápida que producían el vértigo.
  • Y tras esto el vértigo, el terror, que traía la reacción con gritos y pasmos periféricos.
  • En medio de su doloroso vértigo oyó una voz que le pareció resonante como toque de clarín.
  • La ventana que en su vida se abría a aquel abismo que le producía el vértigo, estaba de nuevo de par en par.
  • Y el afortunado majadero, al hablar de la altura, cerraba los ojos como si sintiera el vértigo de los que se hallan en la cúspide.
  • Sus piernas entumecidas negábanse a obedecerle, y la debilidad y el cansancio le producían, en ciertos momentos, algo así como asomos de vértigo.
  • Pero al mirar desde la borda aquella agua espumosa y gris, al pensar que era indispensable lanzarse a ella, me daba el vértigo y se me encogía el corazón.
  • Muchas veces el pensar en las fuerzas de la naturaleza, en todos los gérmenes de la tierra, del aire y del agua, desarrollándose en medio de la noche, le producía el vértigo.
  • Leer esas hipótesis acerca de la Vía Láctea y de su movimiento alrededor de ese supuesto sol central que se llama Alción y que está en el grupo de las Pléyades, le daba el vértigo.
  • Maximiliano se abalanzó a su querida con aquella especie de vértigo de respeto que le entraba en ocasiones, y besándole castamente un brazo que medio desnudo traía, cogiéndole después la mano basta y estrechándola contra su corazón, le dijo.