Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vete" aquí tienes una selección de 49 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vete para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Nada, vete.
- Ahora, vete.
- Y ahora vete.
- Vete enterando.
- Anda, vete tú.
- Vete, vete tú.
- Vete tú, Bautista.
- Vete a verla morir.
- Vamos, vete vistiendo.
- Conque vete enterando.
- Tú vete haciendo cargo.
- ¡Vete ó te mato! ¡Irse!
- Amigo mío, vete, y me voy.
- Vete a tu cuarto, y déjanos.
- ¡vete! ¡Déjame! Ramiro se fué.
- Vete a la cocina le dijo la señora.
- Vete a la iglesia y allí hablaremos.
- Vete a tu cuarto y quítate las botas.
- Vete por casa si quieres ver una mujer.
- Vete acostumbrando a tratarme de usted.
- Vete, déjame con esta ralea de bandidos.
- Vete a la cocina, y aprende para otra vez.
- Tú vete a estudiar a San Fernando me dijo.
- Vete a la guerra, pero no vayas de soldado.
- Vete, que me viene un mal pensamiento y se santiguó.
- Bueno, vete a casa de los tíos le advirtió Margarita.
- Bueno, vete tú repuso Martín yo te alcanzo en seguida.
- Dámelo, Rosa, dámelo, y vete a entretener a tu marido.
- ¡Basta! deja esa luz ahí, vete interrumpió la Regenta.
- Pero vete a saber cómo se enlazan en el pensamiento las ideas.
- Vete por él, ya podía venir todo el género humano a detenerle.
- Vete, que allí es tu puesto, y déjame con el niño! Pero, Tula.
- Papitos, vete a la cocina, y obedeció la rapaza, aunque de muy mala gana.
- Vete a ver lo que quiere Juan Antonio, que está dando voces hace un rato.
- Busca amo y vete con Dios, que yo no quiero en mi compañía tan diligente servidor.
- ¡Déjame! ¡Déjame! ¡Vete al lado de tu mujer, que se muere de un momento a otro.
- Anda, vete a mi huerta y coge unas peras de allí, del rincón, y llévatelas a casa.
- Oye, Fernando, vete a la trastienda un momento a arreglar esas hormas que hay en la caja.
- Chiquilla, vete corriendito al cuarto de abajo, y le dices a Don Plácido que le necesito.
- Pues mira, vete al lado de Lulú, que tampoco quiere bailar, y trátala con consideración.
- Pero, en fin, ya no es tiempo de eso, te recomendaré, vete con esta carta a casa del profesor.
- Pues vete con esas razones a Paca, y verás lo que te contesta replicó él cada vez más agitado.
- Mira dijo la viuda, vete a la botica, ponte a trabajar, y con la distracción se te despejará la cabeza.
- Vete arrepintiendo de todo, menos de querer a quien te sale de entre ti, que esto no es, como quien dice, pecado.
- Si conmigo es honrada y sin mí podría no serlo, ¿cómo quiere usted que yo le diga, anda y vete a los demonios?
- Pero bien adivinaba el significado de aquel imperioso ¡Vete! del valentón, apoyado por las muestras de asentimiento de todos.
- Ahora vete, Martín, porque mi madre habrá oído que estamos hablando y, como ha sentido los tiros hace poco, está muy alarmada.
- Pero vete aprendiendo el inglés, porque dentro de unos meses te encargarán alguna traducción en este idioma y entonces, si necesitas, te ayudaré yo.
- ¡Hija! ¡Cualquiera se te atreve! ¡Eres una fierecita! ¡Y hasta fuerza en los puños descubres en esos momentos! ¡Diantre! Vete ordenó Nucha recobrando su seriedad.