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Ejemplos de oraciones con la palabra vetusta

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vetusta en el contexto de una oración.

Término vetusta: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vetusta" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vetusta para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Vuelta a Vetusta.
  • ¿Dejar a Vetusta?
  • Pero en Vetusta no.
  • ¿Polvo en Vetusta?
  • Vetusta era de ellos.
  • Toda Vetusta diciendo.
  • La soledad de Vetusta.
  • ¿Vetusta entera habla?
  • Ya no estaba en Vetusta.
  • Y fueron todos a Vetusta.
  • ¿Y trasladarle a Vetusta?
  • En Vetusta no había tigres.
  • Bermúdez volvió a Vetusta.
  • Toda Vetusta fue a despedirlos.
  • Sobre Vetusta ni una sola nube.
  • ¿Ha vuelto Anselmo de Vetusta?
  • Vetusta era un pueblo primitivo.
  • Vetusta era un pueblo moribundo.
  • Escribió a las tías de Vetusta.
  • Acaso el único sabio de Vetusta.
  • Vetusta era su pasión y su presa.
  • ¿Qué cuándo volvemos a Vetusta?
  • Eso es Anita en mi querida Vetusta.
  • En Vetusta lo mejor es el arbolado.
  • Sí señor, la crónica de Vetusta.
  • Don Pompeyo era el ateo de Vetusta.
  • ¿Qué sabía Vetusta de estas cosas?
  • La Vetusta que la había hecho infeliz.
  • Desaparecía por temporadas de Vetusta.
  • Toda Vetusta sabía quién era Obdulia.
  • En Vetusta no se aclimataba esta planta.
  • En Vetusta no podía saciar esta pasión.
  • Será usted la Regenta de Vetusta, Anita.
  • Vetusta se pone muy triste por el verano.
  • Ella lo había sido en Vetusta poco tiempo.
  • Todo Vetusta recuerda sus palabras de usted.
  • Un frac en Vetusta suponía cierta posición.
  • Pero si en Vetusta jamás ha hecho eso nadie.
  • Vetusta antes de quince días se quedará sola.
  • Ello era que Vetusta estaba metida en un puño.
  • El buen tiempo en Vetusta vale más por lo raro.
  • Aquella noche se prolongó la fiesta en Vetusta.
  • Vetusta en verano es una Andalucía en primavera.
  • Nunca había habido en Vetusta una sala de armas.
  • En Vetusta todos lo eran según el buen aragonés.
  • Nosotros dijo nos quedamos este verano en Vetusta.
  • El claustro era probablemente lo mismo que Vetusta.
  • Nada más ridículo en Vetusta que el romanticismo.
  • Media hora después toda Vetusta sabía el milagro.
  • El mundo lo sabe todo, Vetusta entera me tiene por.
  • Vetusta la noble estaba escandalizada, horrorizada.
  • ¿Es que le parece poco fina la sociedad de Vetusta?
  • El verdadero predicador de Vetusta era el Magistral.
  • Lo mejor de Vetusta llenaba el salón y el gabinete.
  • Aunque era de Vetusta, no tenía el acento del país.
  • En Vetusta la vida no tiene incentivos para el vicio.
  • Tú piensas que en Vetusta no hay más ateos que tú.
  • Aquello era para él solo, mientras estaba en Vetusta.
  • Lo mejor y lo peor de Vetusta estaba allí amontonado.
  • Era la época del año en que Vetusta se anima un poco.
  • Yo también pienso ir mañana al ser de día a Vetusta.
  • Pues Ana, la mujer más hermosa de Vetusta, le adoraba.
  • Esta es una ciudad vetusta, pero clara, limpia, riente.
  • TOMO II XVI Con Octubre muere en Vetusta el buen tiempo.
  • Ahora hacía diputados desde Vetusta y se quedaba allí.
  • Ello era que en todo Vetusta no se hablaba de otra cosa.
  • La afición al juego por lo mucho que llovía en Vetusta.
  • Veinte días después volvían los tres juntos a Vetusta.
  • Pero el tren huía de Vetusta, silbaba, le silbaba a él.
  • En Vetusta, decir la Regenta era decir la perfecta casada.
  • El Magistral conocía una especie de Vetusta subterránea.
  • Había venido a Vetusta de beneficiado a los cuarenta años.
  • Vetusta se entregó con reduplicado fervor a sus devociones.
  • Quintanar y señora esperaban a los de Vetusta en la quinta.
  • El mes de Mayo fue digno de su nombre aquel año en Vetusta.
  • La Encimada era el barrio noble y el barrio pobre de Vetusta.
  • Cuando llegaban a las primeras casas de Vetusta, obscurecía.
  • De lo que estaba convencida era de que en Vetusta se ahogaba.
  • Conversaciones de este género las había a diario en Vetusta.
  • Vetusta había perdido dos de sus personajes más importantes.
  • Pero como la malicia lo sabe todo, también supo esto Vetusta.
  • Estoy en ridículo, Vetusta entera se ríe de mí a carcajadas.
  • Por el señor obispo de Nauplia, que estaba de paso en Vetusta.
  • Y bastante resignación era contentarse, por ahora, con Vetusta.
  • Debe de aburrirse usted mucho en Vetusta, Ana decía don Álvaro.
  • Llegó a Vetusta echando bendiciones y recibiéndolas del pueblo.
  • Ellos no tenían en la provincia de Vetusta una quinta de recreo.
  • Pasaron un túnel y no quedó ya nada de Vetusta ni de su paisaje.
  • Y a lucir entallada levita, el más apuesto azotacalles de Vetusta.
  • Tal vez en aquella época fuera divertida la existencia en Vetusta.
  • Anita encontraba la vida de Vetusta más tolerable que en invierno.
  • IV La familia de los Ozores era una de las más antiguas de Vetusta.
  • Lo sabía toda Vetusta, su influencia moral había perdido crédito.
  • ¿Pero qué gracia le encontraría su mujer a la soledad de Vetusta?
  • Cuando a Fortunato le ofrecieron el obispado de Vetusta, él vaciló.
  • ¡El sol, el cielo! ¿qué le importaban al Vicario general de Vetusta?
  • Dijo que Quintanar y todo Vetusta podían atribuir a miedo su ausencia.
  • Nada de teatros ni de bailes que aún son más peligrosos que en Vetusta.
  • Un desafío en Vetusta era un acontecimiento de los más extraordinarios.
  • Ella la hubiera exigido si no se hubiera adelantado Vetusta a sus deseos.