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Ejemplos de oraciones con la palabra vicario

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vicario en el contexto de una oración.

Término vicario: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vicario" aquí tienes una selección de 36 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vicario para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • De modo, ¿que yo no puedo ser vicario general?
  • ¡ya ve usted, como usted es el señor Vicario general!
  • Subida a Santa Cruz, esquina a la calle de Vicario Viejo.
  • Pero no se atrevían a acercarse al ilustre Vicario general.
  • Nada, hay que llevarla de aquí cuanto antes dijo el vicario.
  • Muy cerrado, antiguo, muy abierto, indigno de un Vicario general.
  • Y mientrastanto, ¡cómo se evita el escándalo! exclamó el vicario.
  • ¡El sol, el cielo! ¿qué le importaban al Vicario general de Vetusta?
  • Plácido se embozó en su capa tomando hacia la calle del Vicario Viejo.
  • Mientrastanto, doña Celestina y el vicario habían decidido casar a la Shele.
  • Estábamos reunidos el señor vicario, un señor profesor de primera enseñanza y.
  • Porque me la ha recomendado la hermana de don Benigno, el vicario, y es de confianza.
  • Esto y el ver allí a la de Páez, su más fiel devota, agravó el mal humor del Vicario.
  • El señor vicario se permitía alguna bromita de cuando en cuando contra las ideas liberales.
  • Creo lo mismo que doña Celestina agregó el vicario, Pues vamos a ver quién nos convendría.
  • A la salida del pueblo estaba aguardando el señor vicario con el sacristán y los monaguillos.
  • Era de las pocas señoras que ayudaban al Arcediano en su conspiración contra el Vicario general.
  • Pero un vicario no necesita de eso para comprender la ponzoña que hay encerrada en el papel impreso.
  • Sin embargo, Tellagorri respetaba al vicario de Arbea, a quien los clericales acusaban de liberal y de loco.
  • Ahora le parecía que la superioridad intelectual del vicario era nada enfrente de la grandeza moral del Obispo.
  • Aquello más que el entierro de un cristiano fue la apoteosis pagana del pío, felice, triunfador Vicario general.
  • Apeose en la subida a Santa Cruz, y subió al obrador de Samaniego, entrando por el portal, que estaba en la calle de Vicario Viejo.
  • Al fin, yo llamaba ya señora a la abadesa, padre al vicario y hermano al sacristán, cosas todas que con el tiempo y el curso alcanza un desesperado.
  • El vicario no tiene sueldo fijo, pero cobra el aprovechamiento de los derechos de su judicatura, y para que sean crecidos y suculentos sabrá ingeniarse sagazmente.
  • Siguió por la calle de Postas y Vicario Viejo, y antes de desembocar en la subida a Santa Cruz, vio pasar a Aurora, que salía de la tienda de Samaniego para ir a su casa.
  • La sobrina de Beracochea, que era la heredera, llamó a don Benigno, el vicario, para que los examinara, y éste afirmó que aquellos libros eran tan malos, que era mejor quemarlos.
  • El tal vicario tenía la costumbre de coger su sueldo, cambiarlo en plata y dejarlo encima de la mesa formando un montón, no muy grande, porque el sueldo no era mucho, de duros y de pesetas.
  • ¡Él, el Vicario general de la diócesis! ¡Oh, sí! volvería a casa, se impondría a su madre, le diría que era indecoroso insistir en sospechar, procurar disimulos, borrar apariencias, ¿para qué?
  • Además, quería que su interés por doña Ana ocupase en su alma el lugar privilegiado de aquellos otros anhelos de volar más alto, de ser obispo, jefe de la iglesia española, vicario de Cristo tal vez.
  • El Vicario general de Vetusta, a buen paso tomó el camino del Vivero, después de dejar las calles torcidas de la Encimada y llegó al Espolón cuando ya estaban encendidos los faroles y desierto el paseo.
  • Estaba con dos varas de gaznate más del que tenía cuando entré en los amores, a puro estirarme para ver, gran compañero del sacristán y monacillo y muy bien recibido del vicario, que era hombre de humor.
  • Llegó a su despacho el señor vicario general, y sin saludar a los que allí le esperaban, se sentó en un sillón de terciopelo carmesí detrás de una mesa de ministro cargada de papeles atados con balduque.
  • Pichía parecía natural que se indignara y no sólo no se indignaba como cerero y religioso, sino que azuzaba a su amigo para que dijera cosas más fuertes contra el vicario, los coadjutores, el sacristán o la cerora.
  • En tanto, en el café de la Paz había ya público para oír a don Pompeyo y a don Santos maldecir de las religiones positivas y especialmente del señor Vicario general, como llamaba siempre a De Pas el señor Guimarán.
  • El vicario mayor de Montiel, otro vicario, un notario, un alguacil fiscal, un gobernador, un teniente del gobernador, un alguacil mayor, un escribano de gobernación, un alcaide de la Cárcel, diez y siete regidores, un fiel ejecutor, un depositario general, un mayordomo y procurador del Concejo, un escribano del Concejo.
  • También ella tenía su idea respecto a los vínculos establecidos por la ley, y los rompía con el pensamiento, realizando la imposible obra de volver el tiempo atrás, de mudar y trastocar las calidades de las personas, poniendo a este el corazón de aquel, y a tal otro la cabeza del de más allá, haciendo, en fin, unas correcciones tan extravagantes a la obra total del mundo, que se reiría de ellas Dios, si las supiera, y su vicario con faldas, Guillermina Pacheco.