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Ejemplos de oraciones con la palabra vigilancia

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vigilancia en el contexto de una oración.

Término vigilancia: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vigilancia" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vigilancia para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Siempre que sea bajo mi vigilancia y.
  • El tío Barret se quedó allí, bajo la vigilancia de Pimentó.
  • Asomó la cabeza y viendo que no había vigilancia saltó encima.
  • Los dependientes, libres de vigilancia, hacían lo que les daba la gana.
  • Entre tanto, se necesitaba mucha vigilancia y tener advertida a la niña.
  • Se resolvió últimamente dejar los periódicos libres, pero ejercer una gran vigilancia.
  • Siempre había gran vigilancia en esta galería, y las rondas circulaban por ella cada cuarto de hora.
  • Añada usted descuidos, falta de asistencia, de vigilancia, y de una autoridad que se le hubiera impuesto.
  • Pues como haya algo, no se me ha de escapar, porque estoy allí, como quien dice, en mi garita de vigilancia.
  • Aquella escasa vigilancia a que la Marquesa se creía obligada cuando sus hijas vivían con ella, había desaparecido.
  • Esperaban, fingían estar descuidados, disimulaban su vigilancia, y al ir Frígilis a disparar, escondido tras un seto.
  • Debajo, todavía estaba la galería inferior con sus centinelas, pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia.
  • Mucho rigor y vigilancia desplegaban las madres en lo tocante a relaciones entre las llamadas arrepentidas, ya fuesen Filomenas o Josefinas.
  • Don Martín, el humano, como le llamaba Andrés, salía muy temprano de su casa y estaba en la trastienda de su establecimiento, siempre de vigilancia.
  • Pero este descanso se compensaba con el exceso de vigilancia para guardar el rebaño, cada vez más perseguido de lobos y expuesto a infinitas asechanzas.
  • Segura estaba la mamá de que la vigilancia de Plácido era como la de un padre, y bien sabía que se habría dejado matar cien veces antes que consentir que nadie tocase al Delfín (así le solía llamar) en la punta del cabello.
  • Pero no se había atrevido a comunicar sus aprensiones a ningún superior, obedeciendo a un criterio, merced al cual había desempeñado treinta años seguidos con dignidad y prestigio sus funciones complejas de aseo y vigilancia.
  • Los más insignificantes gestos de su esposo, las inflexiones de su voz, todo lo observaba con disimulo, sonriendo cuando más atenta estaba, escondiendo con mil zalamerías su vigilancia, como los naturalistas esconden y disimulan el lente con que examinan el trabajo de las abejas.
  • Él traía el pan y todas las otras cosas en un fardel de lienzo que por la boca se cerraba con una argolla de hierro y su candado y su llave, y al meter de todas las cosas y sacallas, era con tan gran vigilancia y tanto por contadero, que no bastaba hombre en todo el mundo hacerle menos una migaja.