Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "viuda" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra viuda para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Dijo la viuda a su sobrino.
- La viuda presentía su ruina.
- Parecía la viuda de Alvarito.
- Tienes razón observó la viuda.
- No vayas a dejarme viuda, Martín.
- Decía que era viuda de un general.
- Era viuda y jamás recordaba al difunto.
- Preguntó la viuda con curiosidad ansiosa.
- ¿Pero es el hijo de doña Venancia, la viuda?
- Son unas chicas hijas de una viuda pensionista.
- La viuda sentíase molestada por tales audacias.
- Primero sólo visitaba a la viuda por las tardes.
- Por fin llegó la viuda de Fenelón, fatigadísima.
- No ha tenido más hijos, porque se ha quedado viuda.
- Los adoradores de la viuda lo sabían y le envidiaban.
- Y para la viuda las cosas con cachet eran las mejores.
- La viuda hablaba con su antiguo dependiente, sonriendo.
- Era viuda, y estaba liada, así se dice, con un picador.
- Pero la indirecta no hizo efecto en la económica viuda.
- Los pies de la viuda se movían oscilando como péndulos.
- Era una mano de Obdulia, la viuda eternamente agradecida.
- ¡Ay, no, no! no se baje usted gritó la viuda con espanto.
- , cinco se puede decir, ¡y esa pobre viuda tal como está!
- Cuando la viuda volvió a la sala, ya eran más de las diez.
- Preguntó la viuda que custodiaba en su casa las de más valor.
- La viuda no podía exigir a sus amantes esta prueba de cariño.
- Guillermina y la viuda de Samaniego no se habían tratado nunca.
- Paco y la viuda se lavaron juntos las manos en una misma jofaina.
- Fortunata fue por la luz, y en tanto la viuda dijo a su corredora.
- Había en casa de la viuda un ambiente de miseria bastante triste.
- La viuda, sin embargo, insistió en sostener que le debía la vida.
- Troné contigo cuando siendo viuda tuviste aquello con el doctor Pajares.
- Mi sobrina dijo la viuda presentándola, y Guillermina la miró sonriendo.
- Desde la muerte de su padre se había comido la viuda la renta de su huerto.
- Según la viuda lo va diciendo, tú tuviste razón de pensar lo que pensaste.
- Empezó a sospechar la viuda que aquel espíritu estaba perturbado, y tembló.
- Estaba, en efecto, la viuda ilustre tan asombrada como quien ve volar un buey.
- Benítez desde que desapareció el peligro inminente, visitó menos a la viuda.
- Era el novio un buen muchacho, dependiente en la camisería de la viuda de Aparisi.
- Esto corría de cuenta de la viuda, y Fortunata se comprometió a hacer una paella.
- No se hizo de rogar el buen caballero, y la misma viuda de Jáuregui se lo sirvió.
- La viuda de Quintanar resolvió seguir hasta donde pudiera los consejos de Benítez.
- Es bonita de veras decía para sí la viuda, camino de su casa, lo que se llama bonita.
- Por cierto que cuando se quedó viuda, dio en la flor de decir que yo le hacía el oso.
- En honor de la verdad observó Mesía la viuda está apetitosa en tales circunstancias.
- Este tal le sorbió los sesos a una pobre mujer, viuda de un platero y se casó con ella.
- No se apure usted le decía la viuda, tocándole familiarmente la rodilla con su abanico.
- Pues repito que eso del estado interesante es una papa dijo la viuda llena de confusión.
- La viuda de Jáuregui se tomó tiempo para dar contestación a estas gravísimas palabras.
- Yo iba con mucha frecuencia a casa de tu abuela, que por entonces se había quedado viuda.
- V Aquí cuadra bien decir que Fortunata y la viuda de Fenelón se habían hecho muy amigas.
- Y doña Manuela dijo esto con el mismo énfasis que si fuese la viuda de un hombre eminentísimo.
- Pero tengo aquí una amiga que vive en compañía, doña Fuensanta, viuda de un señor comandante.
- En un pueblo de la Alcarria tenían los hermanos Rubín una tía materna, viuda, sin hijos y rica.
- La viuda tenía que contar a su amiga cosa de mucha importancia, y al instante empezó el secreto.
- Pero no se daba por vencido, insistía en galantear a la viuda, fingiendo no ver lo del Magistral.
- La mayor, Aurora, guapetona, viuda de un francés, era mujer de mucha disposición para el trabajo.
- La viuda de Pajares mostrábase maternal y daba consejos a su amiga con cierta altiva superioridad.
- Había aprendido la viuda de Fenelón cuanto hay que saber en lo concerniente al ramo de ropa blanca.
- De todas maneras, eso de vivir bajo el mismo techo que cobija a la viuda infiel de su mejor amigo es.
- Desde que quedó viuda, se mantenía y me mantenía lavando y componiendo la ropa de algunos marineros.
- ¡Ana, sube, anda, tonta! gritó la viuda mientras devoraba a la Regenta con los ojos de pies a cabeza.
- Mira dijo la viuda, vete a la botica, ponte a trabajar, y con la distracción se te despejará la cabeza.
- ¡Qué comedia! Tú eres mayormente viuda y libre, porque a tu marido cuéntale como que está en gloria.
- La viuda acudía acompañada de algún amigo del difunto, decidido protector que llevaba la voz por ella.
- Para la viuda, uno de los placeres más refinados era una sesión alegre con uno de sus antiguos amantes.
- Pues se trata de una mala noticia aseveró la viuda de Jáuregui, quiero decir, mala, precisamente mala no.
- Allí la castidad de ella, que era viuda, y la de su hijo, que era sacerdote, se tenían por indiscutibles.
- No se dio por vencida la orgullosa viuda del alabardero, y volvió a la carga dos o tres veces en esta forma.
- Cuando terminaron las revelaciones sobre la situación de la casa, la viuda aguardó la respuesta de su hijo.
- A mayor abundamiento, en lo tocante a ropa estaba a la sazón la viuda de Jáuregui en excelentes condiciones.
- Hablaba, pues, la viuda como si tuviera en el bolsillo las recetas para todos los casos patológicos del alma.
- La viuda y las huérfanas recibían especial favor y consuelo con aquella pública manifestación de simpatía.
- Y la viuda, al llegar a esta conclusión, le miraba fijamente, dándole a entender que en él estaba la solución.
- La taimada viuda de Jáuregui comprendió que una sujeción absoluta sería perjudicial, y empezó a darle libertad.
- La viuda tenía la altivez de los grandes señores que creen de buen tono dejarse robar descaradamente por sus criados.
- Es muy particular gruñía la viuda, registrando el baúl, después del reconocimiento minucioso que en la cómoda hizo.
- La idea de que pudieran decir esto hacía brotar de la frente augusta de la viuda gotas de sudor del tamaño de garbanzos.
- Un hermano de este casó con la hija de la viuda de Aparisi, dueño de la camisería en que fue dependiente Pepe Samaniego.
- Eligió un segundo de la finca inmediata, y sus balcones caían al lado de los de su amiga Casta Moreno, viuda de Samaniego.
- Primero fue doña Casta Moreno, viuda de Samaniego, con sus hijas, dos jóvenes muy bien educadas o que se lo creían ellas.
- Foja, los Orgaz echaban lodo con las dos manos sobre la honra difunta de aquella pobre viuda encerrada entre cuatro paredes.
- Y como le pareciera alambicado y poético este sentimiento, se consagró a enamorar de todo corazón a la viuda por aquella tarde.
- Que no le quisiste, que no le quieres a tu Rosa como ella te quiso a ti, como ella te habría querido de haber sido ella la viuda.
- Aurora Samaniego tenía treinta años y era viuda de un francés, que vino a España representando casas extranjeras de droguería.
- Pero la viuda, después de consagrar un recuerdo triste a sus devaneos de la víspera, se volvió al Magistral insinuante, provocativa.
- Lo primero que ha hecho es vestirse con un hábito de viuda, es decir, con un manto de paño negro común y unas tocas blancas gruesas.
- La viuda de Fenelón llegó a la hora de costumbre, y a poco subió el mozo de la botica con la bandeja de dulces que mandaba Ballester.
- En el principal moraba Don Manuel Moreno Isla, cuando venía a Madrid, su hermana doña Patrocinio, viuda, y su tía Guillermina Pacheco.
- Su amiga doña Clara, la corredora de los prestamistas, de la que don Juan hablaba pestes, no encontraba dinero para la viuda de Pajares.
- Vivía la viuda y las dos hijas en la calle del Fúcar, en una casa sórdida, de esas con patio de vecindad y galerías llenas de puertas.
- Cuando al quedar viuda te pusiste en mis manos, vivías en una de las dos habitaciones del piso segundo y tenías alquilado este principal.
- Era la de Rianzares viuda de un antiguo intendente de la Habana, quien la había dejado una fortuna de las más respetables de la provincia.
- A pesar de esta cordial antipatía, siempre estaba afable y cortés con la viuda, porque en este punto no distinguía entre amigos y enemigos.
- La falda de raso, que no tenía nada de particular mientras no la movían, era lo más subversivo del traje en cuanto la viuda echaba a andar.
- Primero morir de hambre! Y en efecto, sí, el hambre, una pobreza triste y molesta amenazaba a la viuda si no solicitaba sus derechos pasivos.
- Y Frígilis, no sin ponerse colorado al hacerlo, falsificó la firma de Ana, y después de algunos meses le presentó la primera paga de viuda.
- Después de lo que pasó en Noviembre del año pasado prosiguió la viuda con serenidad que espantaba, después de tu enmienda verdadera o falsa.
- La inauguración de la tienda de Samaniego, que se verificó hacia el 15 de Setiembre, tuvo a la viuda de Fenelón muy atareada en aquellos días.
- Lo que tenía a Fortunata muy sorprendida y maravillada era el interés que mostraba hacia ella, según le dijo el regente, la viuda de Jáuregui.