Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "volvería" aquí tienes una selección de 38 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra volvería para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Dijo que volvería pronto.
- No volvería más á la huerta.
- ¿Volvería usted a las Micaelas?
- Por él, volvería dentro de una hora.
- No volvería hasta las diez de la noche.
- Si tú me dejaras me volvería loca de fijo.
- Y él, se volvería a su tierra, si no le mataba Mesía.
- Sobre esto quiero echar tierra, porque me volvería loca.
- ¿volvería pie atrás, desafiaría el mal humor de su madre?
- Y al salir de casa, le dije a mi madre que quizás no volvería.
- No había vuelto aún de su asombro, ni volvería en mucho tiempo.
- ¿No volvería a tener amistad con alguno de ellos, si la solicitara?
- Únicamente al montar en su jaca había dicho que volvería al anochecer.
- Y la monja se ponía muy compungida, diciendo que no lo volvería a hacer.
- La ociosidad me volvería al pecado, como volvía a la misma Santa Teresa.
- El joven parecía conformarse con esta idea, y aseguró que no volvería más.
- Le expliqué cómo tenía que embarcarme, lo que ganaba, cuándo volvería, todo.
- Después la santa se despidió de Severiana, diciéndole que volvería al día siguiente.
- Pregunté al viejo cuándo volvería el señor, y me dijo que por la tarde, a eso de las cinco.
- Si lo fuera, Maximiliano se moriría de pena, se volvería entonces protestante, masón, judío, ateo.
- No me olvidaré de ti, Adoración le dijo la señorita, que con esta frase parecía anunciar que no volvería pronto.
- Si me constara que ella se ha dicho esto, yo al verla tan religiosa, me volvería el hombre más católico del mundo.
- Quería observar en el rostro de Ana la huella de una emoción, al decirle que se marchaba sin saber cuándo volvería.
- No podía explicarse a sí mismo el gran sacudimiento interior que le causaba pensar que no volvería a cogerla en brazos.
- Maximiliano había ido a invitar a algunos amigos, y doña Lupe salió también diciendo que volvería antes de anochecido.
- Subieron, y cuando Fortunata pasó a la alcoba de Mauricia, que estaba sola, retirose Maxi, diciendo que volvería a las once.
- Ya pasaría aquella racha y volvería toda Vetusta a ver al milagroso don Fermín de Pas tal como era, en toda su horrible desnudez.
- Ana volvería, era natural, en la carretela, y al pasar junto a un farol podría verla, sin ser visto, o por lo menos sin ser conocido.
- Tamizada por la religión, Fortunata volvería a la sociedad limpia de polvo y paja, y entonces ¿quién osaría dudar de su honorabilidad?
- Ya estaba seguro de que le volvería tarumba con sus tiologías porque aquella señora debía de ser muy nea, y él, la verdad, no sabía tratar con neos.
- Don Álvaro, si don Víctor no había descubierto nada o si no sabía que don Víctor le había descubierto, volvería otra vez, como todas las noches acaso.
- Le faltaba el riego, la tanda que le había robado Pimentó con sus astucias de mal hombre, y no volvería á corresponderle hasta pasados quince días, porque el agua escaseaba.
- Pero las consentía y toleraba, poniendo su pensamiento en Dios y confiando en que Este, al verlas, volvería la cabeza con aquella indulgencia propia del que es fuente de todo amor.
- Pero la sacaba de quicio el pensar que se volvería razonable hasta el punto de compadecerse de su mujer, y asignarle alguna pequeña renta para que no pidiera limosna o se prostituyese.
- ¡Él, el Vicario general de la diócesis! ¡Oh, sí! volvería a casa, se impondría a su madre, le diría que era indecoroso insistir en sospechar, procurar disimulos, borrar apariencias, ¿para qué?
- Un desengaño, mi escasa fidelidad descubierta, de fijo la volvería a sus antiguas cavilaciones, a su desprecio del mundo, buscaría consuelo en la religión y ahí teníamos al señor Magistral otra vez.
- Siguió Maximiliano descargando su corazón, que otra coyuntura de desahogo como aquella no se le volvería a presentar, y por fin la niña estiró el brazo izquierdo sobre la mesa, y como estaba tan fatigada del ajetreo de aquel día y de los coscorrones, hizo del brazo almohada y reclinó su cabeza en ella.
- Señores pudo decir al cabo con voz temblorosa si un juramento solemne no me obligara a permanecer en el ostracismo que voluntariamente me impuse hace tantos años, o mejor dicho, que me impusieron el fanatismo y la injusticia, si eso no fuera, yo volvería con mil amores al seno de aquella sociedad de la que fuí fundador con otros seis o siete amigos.