Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "volví" aquí tienes una selección de 38 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra volví para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- De allí volví en el bote.
- Yo volví a ver si dormía.
- Y volví y me colé en la casa.
- Pero luego la volví a adquirir.
- Un día dije vuelvo, y no volví más.
- Mi madre me llamó, y volví a Lúzaro.
- Yo me volví loco, y tú te emancipaste.
- Cuando yo me volví me quedé sobrecogido.
- (Pausa.) Pero volví a la noche siguiente.
- Volví al siguiente y me la encontré otra vez.
- No volví a despedirme de aquel con quien estaba.
- Con esto me fui y volví a casa de allí a un rato.
- Volví a hablar, volvió a votarse, y tuve mayoría.
- Ilustración Volví al barco y esperé a que llegara Allen.
- Creo que me volví otro de lo que era y de lo que volví a ser.
- Cuando volví al Bolsín, se estaba haciendo el consolidado a 20.
- ¡Sin acordarme! Desde que volví de Valencia te estoy dando caza.
- Sueño fue, que hasta de allí a hora y media no volví en mi acuerdo.
- Llegué rápidamente a la herrería, y de allí, a pie, volví a mi casa.
- Me volví loco, te busqué como se busca lo que más queremos en el mundo.
- Nos despedimos del torrero, acompañé a mi prima a casa y volví a Lúzaro.
- Después no volví más porque me salieron relaciones con el chico con quien me voy a casar.
- Volví los ojos a todos lados, y no vi más que las olas que sacudían los restos del barco.
- Me despedí del médico, que iba a entrar en una casa de la carretera, y me volví al pueblo.
- De la puerta me volví, y no sé cómo llegué al taller, porque me iba cayendo por el camino.
- Volví a insistir con mi madre para que recogiese a la huérfana, pero ella se negó en redondo.
- Sí, como le casé a su padre con su madre, con mi hermana, y luego le volví a casar con la madre de Manolita.
- Me volví y encaré con un joven alto, embozado en luengo capote azul, y al pronto, como suele suceder, no le reconocí.
- VI EL PARADERO DE JUAN DE AGUIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Juan de Aguirre, que en mi infancia tanto me preocupó.
- Me levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente, y, saludando a los tres con frialdad, me volví a Lúzaro.
- Formaron corro en torno suyo algunos oficiales, y yo, más curioso que ellos, me volví todo oídos para no perder una sílaba.
- Ya se ve, la agitación de ayer, la mala noche, porque a las tres de la mañana desperté creyendo que era la hora, y no volví a dormir.
- De pronto, un verano no volví a aparecer más por Valencia, porque había vuelto a caer enfermo en Petrel, y aquí comenzó mi calvario.
- Volví la vista atontado y lancé una exclamación de horror al ver a un hombre que me tiraba de las orejas como si quisiera levantarme en el aire.
- Y con aquello algún tanto consolado, tornando a cerrar, me volví a mis pajas, en las cuales reposé y dormí un poco, lo cual yo hacía mal, y echábalo al no comer.
- Y cuando volví a la vida, porque volver a la vida fue aquello, encontreme como el que sube a un monte muy alto, muy alto, y ve todas las cosas de golpe, reducidas a mínimo tamaño.
- Ya no volví a subir al naranjo, cuyos azahares crecieron tranquilos, libres de mi enamorada rapacidad, desarrollando con lozanía sus hojas y con todo lujo su provocativa fragancia.
- No volví a acordarme más del formidable buque imaginario, hasta que treinta años más tarde supe la aplicación del vapor a la navegación, y más aún, cuando al cabo de medio siglo vi en nuestra gloriosa fragata Numancia la acabada realización de los estrafalarios proyectos del mentiroso de Trafalgar.