Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra volviéndose

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra volviéndose en el contexto de una oración.

Término volviéndose: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "volviéndose" aquí tienes una selección de 40 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra volviéndose para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Exclamó volviéndose.
  • Y volviéndose a mí, dijo.
  • Dijo Ana volviéndose al Magistral.
  • Y volviéndose de pronto, preguntó.
  • Y volviéndose a Foja añadía el médico.
  • ¡Que no son aves! dijo volviéndose a mí.
  • Bueno, bueno dijo Paco, volviéndose a Mesía.
  • Y volviéndose hacia Julián, dijo muy obsequioso.
  • Y volviéndose a don Diego, que estaba pasmado, dijo.
  • Y doña Rufina, volviéndose a las damas, había dicho sonriente.
  • Volviéndose hacia el espejo para ponerse la corbata, prosiguió diciendo.
  • Ánimo, don Víctor le dijo Mesía volviéndose a él, y dejando el balcón.
  • Y lo peor fue que, volviéndose a mí, dijo que me apease con Dios, muy enojado.
  • Preguntó a Fortunata, volviéndose de un costado y poniéndole la mano en el hombro.
  • Md., si le mirase uno, ha de ir volviéndose con él, como la flor del sol con el sol.
  • Y cuando los niños se hubieron acostado, volviéndose a su cuñado le dijo secamente.
  • Y volviéndose hacia el enfermo, díjole con expresión de ternura, como si pudiera oírle.
  • Oye, tú dijo la del Banco, volviéndose de repente a la Regenta ¿quién será esa cadena?
  • No parece sino que hago yo la vida del perdido (levantándose y volviéndose a poner su ropa).
  • Y volviéndose a Frígilis que estaba presente, algo triste y desmejorado, añadía Quintanar.
  • Una sonrisa seráfica iluminó su rostro de repente, y volviéndose a Petra, señaló a la galería.
  • Volviéndose hacia ella, otra vez le echó Jacinta aquella mirada y aquella sonrisa que la asesinaban.
  • ¡Mire usted el pueblo! dijo un concejal de la otra bolsa, volviéndose a Foja, el ex alcalde liberal.
  • Musotros los viudos estamos como queremos dijo volviéndose a Maxi y dándole un palmetazo en el hombro.
  • El hombre oía y, de cuando en cuando, volviéndose al ejecutor de sus órdenes, decía con voz gangosa.
  • ¡Pero esto es divino! dijo volviéndose hacia su marido, mientras pasaba la lengua por los labios secos.
  • El triple delincuente, volviéndose de mil colores é indignado por las palabras de Pimentó, no pudo contenerse.
  • Y volviéndose del lado hacia donde caía el palacio episcopal enseñaba los puños y gritaba entre suspiros y sollozos.
  • Ya no vivían juntos, porque Olmedo había dado un cambiazo en sus costumbres volviéndose aplicadísimo a cara descubierta.
  • Entre tanto, aquel maldito que estaba junto a mí se pasó a mi cama y proveyó en ella, y cubrióla, volviéndose a la suya.
  • Que se han convertido en un abrir y cerrar de ojos, volviéndose tan del revés, que luego no ha habido más remedio que canonizarlas.
  • En cambio cuando estaba afligido, que era lo más frecuente, las cosas más bellas se afeaban volviéndose negras, y se cubrían de un velo.
  • No podía decirse que Nucha hubiese engruesado, pero sus formas se llenaban, volviéndose suaves curvas lo que antes eran ángulos y planicies.
  • Don Fermín corrió a la puerta, la cerró por dentro, y volviéndose rápido y con ademán descompuesto, gritó, sujetando con fuerza el brazo de la criada.
  • El marqués de Vegallana y Ripamilán, que estaban en medio del grupo, volviéndose a todos lados, opinaban que ellos gobierno, darían el estanco a la viuda.
  • Mesía al fin, cansado, y algo arrepentido de haber hablado tanto, puso término a sus confesiones, y volviéndose a don Pompeyo le invitó a usar de la palabra.
  • Cerciorose el compinche de que la esposa se había retirado, y volviéndose hacia el Delfín, le dijo con la voz temerosa que emplean los conspiradores domésticos.
  • ¡Pues para este viaje no necesitábamos alforjas! gritó Contracayes, no menos furioso, volviéndose al consternado Peláez, que no había previsto aquel choque de dos malos genios.
  • Iba marchando volviéndose para mirar atrás, cuando vió a la luz de un farol que oscilaba colgando de una cuerda dos hombres armados con fusiles, cuyas bayonetas brillaban de un modo siniestro.
  • No aguardó más don Diego, y volviéndose a su casa encontró con los dos caballeros del hábito y cadena amigos míos, junto a la Puerta del Sol, y contóles lo que pasaba y díjoles que se aparejasen y en viéndome a la noche en la calle, que me magullasen los cascos.