Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra volviese

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra volviese en el contexto de una oración.

Término volviese: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "volviese" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra volviese para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Oh, lo que es como volviese aquella noche.
  • Pero ya se lo preguntaría cuando volviese.
  • Y tuve que pedirle a Sabel, de favor, que volviese.
  • Podían esperar sentados los acreedores de Cuadros a que éste volviese.
  • Que saldría a la plaza a trocar una pieza de a dos, y que a la tarde volviese.
  • Se necesitaba alguna impresión fuerte para que volviese a discurrir lo poco que sabía.
  • Porque deseando que volviese, al mismo tiempo tenía presentimientos de una nueva desgracia.
  • La mamá le dijo con muy buenas palabras que no volviese por aquí, que no pensase más en mi persona.
  • Y en llegando al fin de la calle, metíame detrás de la esquina hasta que volviese otro que lo pareciese.
  • Estuvo luchando un rato entre la piedad y el deber, y como el ciego volviese a preguntarle con insistente afán.
  • Yo, turbado hasta lo sumo, le dije que quería ir a la escuadra, y que cuando volviese me podría querer a su antojo.
  • Después, era la costumbre que volviese el master con algunos guardianes y mirase si todos estábamos en nuestras hamacas.
  • El caso fué que mi madre recibió una carta de Cádiz, en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes.
  • Me he enterado de que se mete tan hondo, que si la fortuna le volviese la espalda, en veinticuatro horas quedaba limpio, sin cubrir sus compromisos, y por tanto, deshonrado.
  • ¡Había triunfado al cabo don Pompeyo Guimarán! Don Álvaro quería que el ateo volviese al Casino, hacía falta aquel refuerzo a los que se empeñaban en deshonrar al Magistral.
  • Seguir, mirando de lejos, era un lenguaje o telegrafía sui generis, y la persona seguida, aunque no volviese la vista atrás, debía de conocer en sí los efectos del fluido de atracción.
  • Temía sobre todo que si rompía sus relaciones devotas con él, volviese una reacción de lástima, arrepentimiento y piedad imaginaria que la arrastrase a otra locura como la del viernes Santo.
  • Cuando nació el señorito Gabriel, que andará en los diecisiete o poco más, ya no se pensaba que la señora volviese a tener sucesión, porque andaba delicada, y le probó tan mal el parto, que falleció a los pocos meses.
  • ¡Qué necedad temer que él volviese a descuidarse ahora, a los treinta y cinco años! Entonces, en la época de la Brigadiera no tenía él experiencia, le halagaba la vanagloria, le seducía y mareaba el incienso de la adulación.
  • Don Víctor salió de la huerta y atravesando prados, pumaradas y tierras de maíz, buscó entre las casuchas vecinas la bajada al río Soto, y por su orilla el lugar más a propósito para sentar sus reales y pescar, en cuanto volviese Anselmo con los trastos necesarios.
  • ¡Ah, si ella tuviera una persona que se interesase por su suerte y la de la casa, qué gran favor le haría encargándose de sermonear a aquel hombre que, a pesar de sus bigotazos y sus palabras campanudas, se dejaba engañar como un niño! ¡Qué obra tan caritativa lograr que aquel hombre alejado de los afectos de la familia volviese a ser buen padre y buen marido! Y Teresa miraba ansiosamente a su altiva amiga al formular tales deseos.