Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra vuelve

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vuelve en el contexto de una oración.

Término vuelve: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vuelve" aquí tienes una selección de 94 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vuelve para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ahora vuelve.
  • , ya vuelve en sí.
  • ¿Vuelve usted mañana?
  • Que vuelve esa señora.
  • Aguanta y vuelve por otra.
  • La vieja vuelve a suspirar.
  • Pues lo vuelve usted a barrer.
  • El concierto vuelve a empezar.
  • Luego vuelve al lado de Azorín.
  • Como hay Dios, que se vuelve loca.
  • Se fue con ellos y con ellos vuelve.
  • Y si vuelve esta tarde, ¿qué le digo?
  • No me vuelve usted a cruzar esa puerta.
  • Cuando se despierta vuelve a sus paseos.
  • Yo le juro que no vuelve a hacernos otra.
  • Vuelve á repetirlo y te rompo los morros.
  • Se vuelve rápido cuando ellas se vuelven.
  • Se vuelve de allá pasado mañana temprano.
  • La hierbabuena vuelve a retoñar indómita.
  • Luego el viejo se la vuelve a poner y dice.
  • Sí, me vuelve, aquí está, le siento entrar.
  • Luego vuelve rápidamente, con su paso menudo.
  • ¡Oh!, la desgracia vuelve sabios a los tontos.
  • Todo se le vuelve aconsejar bien a las hermanas.
  • Y la campana vuelve a llamar con golpes menuditos.
  • Vuelve a rodar la tartana por las calles desiertas.
  • Galápago, vuelve acá y verás qué morrazo te doy.
  • ¿Y si Manuela se muere y vuelve él a quedarse libre?
  • Todo se vuelve habladurías y no hacer nada de provecho.
  • Todo se vuelve caras nuevas, que después no son nuevas.
  • La libertad del pensamiento vuelve a brillar en el Casino.
  • Después se vuelve a acercar y la torna a tocar en el ala.
  • De que se ha terminado la novena vuelve a su casa la vieja.
  • Porque si bajo, y vuelve el mister con sus finuras, le pego.
  • Vuelve la tormenta y yo no quiero bromas con la electricidad.
  • Todo se vuelve orificios, y el marqués no sabe lo que le pasa.
  • La conciencia se me vuelve ahora para aquí, después para allá.
  • ¡Ah, perdonar! Todo lo que sea rasgos les vuelve locos de gusto.
  • ¿crees tú, que el mejor día no te vuelve a querer tu Don Juan?
  • Y cuando se la trata, sin querer se vuelve una también algo santa.
  • Y quien anda con Frígilis se vuelve loco ni más ni menos que él.
  • Chica le decía la voz, no me saques, vuelve a ponerme donde estaba.
  • Mauricia, no estés más entre las ánimas benditas, y vuelve a vivir.
  • Ella estaba ya un poco tranquila, y ahora vuelve a sentirse angustiada.
  • Si mi sobrino me vuelve a preguntar si ha entrado usted, ¿qué le digo?
  • ¡Vuelve por otra! A mí que soy tambor de marina, como dice la Marquesa.
  • Ballester dijo Maxi mirándole fijamente y como quien vuelve de un letargo.
  • En esos días de noviembre, cuando vuelve la humedad y el dominio del gris.
  • Su mano izquierda se abate con un gesto instintivo, todo vuelve al silencio.
  • Si te es igual, vuelve luego, y acabarás de arreglar esto cuando yo no esté.
  • Cuando vuelven las líneas vagas y borrosas y vuelve el silbar agudo del viento.
  • Por fin, Fortunata, como quien vuelve en sí, se levantó de la silla, y le dijo.
  • El viejo tose y vuelve a toser, encorvándose, poniéndose la mano delante de la boca.
  • Obedece durante diez minutos, y de repente vuelve otra vez con el señor alcalde mayor.
  • , a don Máximo Juncal, que no piensa más que en política, todo se le vuelve hablar de eso.
  • Calla, tonta, mi mujer se vuelve loca por todos los niños del universo, sean de quien fueren.
  • Porque el día mejor pensado, esta mujer vuelve a las andadas, y se cansará de criar a su niñito.
  • Si usted no se desdice al momento en todos esos disparates me voy y no vuelve a verme en su vida más.
  • ¡Ay, Dios mío!, ya siento la lógica invadiendo mi cabeza con fuerza admirable, y el talento vuelve.
  • Otra vez vuelve a toser durante un breve rato, y otra vez vuelve a pasarse la mano por su blanca barba.
  • Respecto a usted, señora, si vuelve usted a chillar, la voy a atar a un árbol y a dejarla en la carretera.
  • Y vuelve a suspirar y a invocar al Señor, mientras entre sus dedos secos van pasando los granos del rosario.
  • Le gusta tanto trabajar, que cuando tiene hecha una cosa la desbarata y la vuelve a hacer por no estar ociosa.
  • Esta mujer me vuelve loco pensaba Feijoo, experimentando, al oír a Fortunata, una sensación de inefable contento.
  • Todo menos esos largos salchichones aforrados en plata que él sospesa en la mano y vuelve a sospesar como diciendo.
  • Si le envía a uno una carta, ya puede no leerla, porque se vuelve loco inmediatamente, tales absurdos y mentiras dice.
  • Tamiza la luz una persiana verde, y una tenue cortina blanca de hilo vuelve a tamizarla y la difluye con claridad suave.
  • Un texto desdeñado de puro sabido vuelve a interesar cuando la memoria principia a perderle y la curiosidad se estimula.
  • La luz la desendormisca, e instintivamente chasca la lengua y vuelve a balancear rítmicamente la silla, cunando al niño.
  • Esto me lo dice mi razón, amigo Ballester, mi razón, que hoy, gracias a Dios, vuelve a iluminarme como un faro espléndido.
  • Esa doña Clara es una tal, que sólo va donde puede sacar, y vuelve las espaldas a una persona decente al verla en un apuro.
  • Dos meses, nada más que dos meses me faltan, y todo se vuelve promesas, que hoy, que mañana, que veremos, que no hay vacante.
  • ¡Cuánto tiempo hacía que ella no entraba allí! Como quien vuelve a la patria, Ana sintió lágrimas de ternura en los ojos.
  • De Cisniega no hizo más que rezar, y rezando se pasó el resto de su vida, hasta que se embarcó en la nave que no vuelve más.
  • No lo cambiara Barbarita por ninguno de los modernos hoteles, donde todo se vuelve escaleras y están además abiertos a los cuatro vientos.
  • A las doce vuelve a animarse el local con la gente que regresa del teatro y que tiene costumbre de tomar chocolate o de cenar antes de irse a la cama.
  • Hoy, después de siglos de dominación semítica, el mundo vuelve a la cordura, y la verdad aparece como una aurora pálida tras de los terrores de la noche.
  • Y para que calcule usted si soy simple, aquí, donde usted me ve, si ese hombre me vuelve a decir tan siquiera media palabra, le perdono y le quiero otra vez.
  • Un instante después el odio antiguo que aquel sujeto me inspiraba se despertó en mi pecho como dolor adormecido que vuelve a mortificarnos tras un periodo de alivio.
  • A la segunda intentona, que fue un ataque brutal, sin arte, de hombre casto que se vuelve loco de lujuria en un momento, Paula dio por respuesta un brinco, una patada.
  • No veía la tostada, ni sabía en rigor lo que era la filosofía, aunque sospechaba que fuese una cosa muy enrevesada, incomprensible y que vuelve gilís a los hombres.
  • Vuelve luego otra vez el silencio, y a las doce, allá enfrente se abre una ventana y un instante después comienzan a sonar las notas sonoras y claras de un bombardino.
  • Esto no lo puede creer nadie, no puede ser, no puede ser, y primero creerán que el mundo se vuelve del revés, y que el día se hace noche, y el sol luna, y el agua fuego.
  • A donde quiera que mira una, no ve más que pecados, y pecados cada vez más gordos, porque la humanidad parece que se vuelve de día en día más descarada y menos temerosa de Dios.
  • Y nunca, cuando entro en ella, me faltan cien reales en la bolsa, cama, de comer y refocilo de lo vedado, porque la industria en la Corte es piedra filosofal, que vuelve en oro cuanto toca.
  • Está una diez o doce meses sin verle, y al fin, si no se le comen los señores salvajes, vuelve hecho una miseria, tan enfermo y amarillo que no sabe una qué hacer para volverle a su color natural.
  • En los días de oleaje, Frayburu desaparece como tragado por las espumas, y vuelve a surgir por instantes con su color negro, su piel de monstruo marino y la franja de meandros de plata que lo ribetea.
  • ¡Qué humanidad tan imbécil! Amigo Segismundo, ¡qué hermosa es la muerte! Si me vuelve usted a decir que es hermosa la muerte replicó el otro cogiendo la vara y esgrimiéndola cómicamente, le lleno el cuerpo de chichones.
  • Pero si vencen y me hacen diputado a mi señor don Pedro, y éste vuela para Madrí, y allí pide cuartos por otro lado, que sí pedirá, y abre el ojo para ver las picardías de su mayordomo, y no se vuelve a acordar de la moza ni del chiquillo.
  • ¡Calle, siñora! ¡Cuan apurada está la pobre! Su marido nos ha salido un borrachín, un bufao, que todos los domingos vuelve de la taberna de Copa a cuatro patas, como un burro, y lo han de meter en la cama para que duerma la mona un par de días.
  • ¡Ah grandísima hipocritona, si me levanto, mala pécora! la que mata a su padre de hambre, la que echa cuentas de rosario y pelos en el caldo, la que me echa en las narices el polvo de la sala, la que se va a misa de alba y vuelve a la hora de comer.
  • El ademán de llevarse las manos a la cintura en toda ocasión volvió a ser dominante en ella, y el hablar arrastrado, dejoso y prolongando ciertas vocales, reverdeció en su boca, como reverdece el idioma nativo en la de aquel que vuelve a la patria tras larga ausencia.
  • Había pasado en ella una parte de su juventud, y cuando de tarde en tarde iba al Mercado por ser víspera de festividad en que se encendían todos los hornillos de su cocina, experimentaba la impresión del que tras un largo viaje por países extraños vuelve a su verdadera patria.
  • únicamente cuando los cómicos hacen mucho ruido, bien con armas de fuego, o con una de esas anagnórisis en que todos resultan padres e hijos de todos y enamorados de sus parientes más cercanos, con los consiguientes alaridos, sólo entonces vuelve la cabeza la buena dama de Vetusta, para ver si ha ocurrido allá dentro alguna catástrofe de verdad.