Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vuelvo" aquí tienes una selección de 50 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vuelvo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Vuelvo a ella.
- Al momento vuelvo.
- Yo me vuelvo loca.
- XI Vuelvo a Madrid.
- No me vuelvo atrás.
- No lo vuelvo a catar.
- Te lo vuelvo a repetir.
- Pero vuelvo a repetirlo.
- Porque si no, me vuelvo.
- Sí, no me vuelvo atrás.
- Vuelvo al momentito, rico.
- ¿Qué me harás si vuelvo?
- Mañana me vuelvo a Londres.
- Pero en fin, vuelvo la hoja.
- Me vuelvo, le miro a la cara.
- No vuelvo a entrar más aquí.
- Sí, sí, y no me vuelvo atrás.
- Vuelvo a pasar por casa de Botín.
- Si vuelvo, si voy allá en seguida.
- ¡Oh!, sí, el año que viene vuelvo.
- Un día dije vuelvo, y no volví más.
- Mañana vuelvo con Guillermina y entonces.
- No me vuelvo atrás, aunque usted se ría.
- Vuelvo a pasarme frente a la vitrina de Lhardy.
- Lo del huerto no lo consiento, lo vuelvo a repetir.
- Vuelvo a mi peregrinación a través de las calles.
- Usted es un forajido, sí señor, no me vuelvo atrás.
- Verá usted si le vuelvo yo del revés como un calcetín.
- Perdóname, hija mía, sin querer me vuelvo a mis versos.
- Si ahora me desanimo, no vuelvo a animarme en diez años.
- Ya me vuelvo de espaldas, mujer, no necesitaba avisármelo.
- Ahorita vuelvo, con un balanceo de hamaca en los diminutivos.
- XVIII Vuelvo de la estación de Atocha de despedir a Sarrió.
- Y si algo de esto dije, fue como un tal vez, y me vuelvo atrás.
- ¿Apostamos a que con mi lógica vuelvo a descubrir dónde está?
- Pues sí, en Abril vuelvo, y para entonces tengo la seguridad de que.
- Que desde este momento vuelvo a tratarte como cuando tenías doce años.
- No me vuelvo atrás de nada de lo que he dicho a usted en otras ocasiones.
- ¡Cuánto tardan! La cabeza se me abrasa, y parece que me vuelvo toda uñas.
- Bajo en Valencia, voy al pueblo, os mando el telegrama y me vuelvo en seguida.
- Y vuelvo trayendo el matrimonio cristiano, las virtudes del hogar consagrado por ti.
- Retrocedo al zaguán, vuelvo a gritar, espero un momento, y entro luego en el patio.
- Yo estaba viendo la función muy tranquilo, cuando de pronto me vuelvo y veo a mi lado.
- Y otros ratos parece que me vuelvo el hombre de más seso del mundo, ¡y se me ocurren unas cosas.
- Leo, paseo un poco, vuelvo a leer, torno a escribir las cosas horribles sobre los pequeños papeles.
- No vuelvo yo a querer a ningún hombre, como no sea a mi marido, siempre y cuando haga lo que le mando.
- Después tiemblo dentro de la sábana y vuelvo gozosa al calor de mi cuerpo, contenta de la vida que siento circular por mis venas.
- No me vuelvo atrás de lo que esta expresión indica, pues el buen señor llegó a sentir por su protegida un amor entrañable, no todo compuesto de fiebre de amante, sino también de un cierto cariño paternal, que cada día se determinaba más.
- Dejo el camino que llevaba y hendí por medio de la gente, y vuelvo por la calle abajo a todo el más correr que pude para mi casa, y entrando en ella cierro a grande priesa, invocando el auxilio y favor de mi amo, abrazándome dél, que me venga a ayudar y a defender la entrada.
- Salgo a paseo, y siempre que vuelvo la cabeza veo tras de mí al moscardón, con un aspecto que no parece sino que cualquier día va a subir al Miguelete para tirarse de cabeza, ¡Pero, hombre, tú que tienes amistad con él y te hace caso, dile que no sea tan pesado! Dile que yo le querré siempre como un buen amigo, pero que no me importune más, pues su testarudez la pago yo.