Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra zorro

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra zorro en el contexto de una oración.

Término zorro: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "zorro" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra zorro para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Es zorro fino!
  • Parece que anda por aquí el zorro.
  • ¿Qué estará rumiando este zorro?
  • Pues ni zorro, ni lobo, ni jabalí.
  • Zorro como él no lo hay en toda la provincia.
  • A Jerwis le nombraba como los mismos ingleses, esto es, viejo zorro.
  • Que lobo, que zorro, que jabalí, y hasta hubo quien nombró a un oso.
  • , pues coger el zorro, las escobas, una esponja grande y un cubo de agua.
  • ¡Cuánto me hace esperar! Paréceme que oigo trastazos como de dar con el zorro en los muebles.
  • ¡Te voy a desollar vivo, gran tunante! ¡Ya sabemos quién es el zorro que se come los huevos! Hoy te pongo el trasero en remojo, donde no lo veas.
  • Eran pisadas humanas, bien distintas de la corrida de la liebre por entre las hojas, o de los golpecitos secos y reiterados que sacuden las patas unguladas del zorro o del perro.
  • Y, persignándose, rezó un padrenuestro, mientras el caballo, sin duda por olfatear el rastro de algún zorro, temblaba levemente empinando las orejas, y adoptaba un trotecillo medroso que en breve le condujo a una encrucijada.
  • Primitivo, por más señas, se mostró tan sumiso y respetuoso, que Julián, quien al revés que don Pedro poseía el don de errar en el conocimiento práctico de las gentes, guardando los aciertos para el terreno especulativo y abstracto, fue poco a poco desechando la desconfianza, y persuadiéndose de que ya no tenía el zorro intenciones de morder.
  • Que, a pesar de la gran influencia de la casa y de ejercer su nombre bastante prestigio entre los paisanos, la aristocracia montañesa y los curas, la tentativa importaría un comino si no la hubiese tomado de su cuenta Barbacana y no le ayudase un poderoso cacique subalterno, que antes fluctuaba entre el partido de Barbacana y el de Trampeta, pero en esta ocasión se había decidido, y era el mismo mayordomo de los Pazos, hombre resuelto y sutil como un zorro, que disponía de numerosos votos seguros, pues muchísima gente le debía cuartos que tenía esquilmada la casa de Ulloa a cuyas expensas se enriquecía con disimulo y que este solemne bribón, al arrimo del gran encausador Barbacana, se alzaría con el distrito, si no se llevaba el asunto a rajatabla y sin contemplaciones.